“Enseñar todo a todos, totalmente.”

Jan Amos Comenius (1592–1670)

Laberinto comeniano

Tartamudeando frío y húmedo
Roba el viento tibio cansado amigo
Se acabo el tiempo para los hombres honestos
Y a veces hay demasiado tiempo para las serpientes
En mis zapatos camino dormido
Y rezo para conservar mi juventud
Cielo, manda lejos al infierno
Nadie cantara como tu
nunca mas

Black Hole Sun de Soungarden

Crisantemo x Luis Alberto Spinetta

Tocame junto a esta pared,
yo quede por aquí...
cuando no hubo más luz...
quiero mirar a traves de mi piel...
Y volar otra vez...
en tu cuerpo sin mí...
Crisantemo,
que se abrió...
encuentra el camino hacia el cielo...
Crisantemo,
que se abrió...
encuentra de nuevo tus manos...

Desarma y Sangra x Charly García

Tu tiempo es un vidrio
tu amor un fakir, mi cuerpo una aguja
tu mente un tapiz.

Si las sanguijuelas no pueden herirte
no existe una escuela que enseñe a vivir.

jueves, 30 de agosto de 2018

Resistencia de la Universidad Argentina

Declaración de Carta Abierta

Obediente a una de las tantas consecuencias lógicas del neoliberalismo, que considera innecesaria la complejidad del mundo cultural y las incesantes ramificaciones del conocimiento en todas sus disciplinas (científicas, históricas, literarias, etc.) el macrismo ya ha iniciado su proceso judicial contra la Universidad. También es necesario aclarar que la idea de proceso judicial, en el macrismo, consiste en un conjunto de acciones agresivas contra personas e instituciones, llevadas adelante por jueces que acatan más los estipulaciones de la Inquisición antes que los modernos códigos procesales. Las Facultades de Derecho de todo el país tienen una alerta que hacer al respecto. Igualmente lo tienen las Facultades de Economía respecto a la inequidad de los modelos económicos en uso, que no solo afectan a extensos sectores sociales sino a los conocimientos económicos todavía no capturados por la irracionalidad compulsiva de la financierización mundial. Asimismo, las Facultades de Medicina respecto a la mercantilización de la salud, las de Filosofía respecto a la anulación de las autonomías subjetivas, las de Ingeniería respecto al abandono de los estilos tecnológicos autónomos, las de Exactas, respecto a las ciencias físico-matemáticas resguardadas de imprudentes patentamientos, las de Arquitectura, escapando con imaginativos contrapuntos a la monumentalización del poder global, las de Ciencias Sociales respecto a la conversión de los inter-vínculos sociales en un mercado de informaciones sobre consumos personales, las de Farmacia atentas críticamente hacia los grandes monopolios de medicamentos, las de Agronomía estudiosas críticas de la concentración de la tierra y el peligro de los agroquímicos. Pero no se detiene allí la heterogeneidad del sentido de la Universidad con los intereses de macrismo, pues debido precisamente al peligro que intuye sobre la existencia de las Universidad, se lanza ahora con cruel entusiasmo a quitarles el respaldo necesario para sostenerlas. Mientras dice, alucinatoriamente, que ha aumentado el presupuesto universitario, está en marcha un plan de desmantelamiento que abarca a todas las universidades del país. La verdad puede leerse en los labios del presidente, de la gobernadora de la provincia de Buenos Aires y en cualquier funcionario macrista. Para ellos, las universidades no dan créditos para sostener una agónica política económica, solo acarrean gastos. Y desde esta estrecha visión salida no de una tormenta ocasional, sino de una perturbación permanente que entre ellos comparten, obligan una vez más a demostrarle al gobierno que las Universidades públicas existen en la conciencia nacional, en la vida popular, en las aspiraciones democráticas de la juventud, en las tradiciones más altas del conocimiento, en el cuadro constitucional de los derechos básicos, y también, como es lógico, en la calle.
Viva la movilización resistente de los docentes y estudiantes para frenar el ajuste y la destrucción de la Universidad Públca.
Llamamos a participar de la gran movilización universitaria del jueves 30 de agosto a las 17 h.
CARTA ABIERTA
29 de agosto de 2018

domingo, 26 de agosto de 2018

Clases públicas en la plaza

El cierre de la tercera semana de paros y protestas de los profesores
Con apoyo de las organizaciones estudiantiles, todos los gremios de docentes universitarios convocan hoy a actividades en la Plaza de Mayo, donde lanzarán una marcha nacional para el próximo jueves.

El paro de los docentes universitarios culminará hoy su tercera semana, con asambleas y decenas de clases públicas en la Plaza de Mayo. También allí, todos los gremios de profesores (Conadu Histórica, Fedun y Conadu), junto a organizaciones estudiantiles, anunciarán una marcha nacional en defensa de la universidad pública, que se realizará el próximo jueves 30. Antes, el lunes, el Ministerio de Educación convocó a los gremios a retomar la paritaria.
“La situación es entre angustiante e indignante. Los docentes venimos reclamando por nuestras paritarias hace meses y la única respuesta del Gobierno es una oferta mucho menor que la inflación que ellos mismos anuncian. En una situación de ajuste brutal, no es sorpresivo el altísimo nivel de acatamiento del paro en estas primeras semanas del cuatrimestre –dijo Lucía Pedraza, docente de Ciencias Exactas (UBA) y dirigente del gremio AGD–. La jornada de clases públicas en Plaza de Mayo es el siguiente paso para construir una gran movilización en defensa de la universidad pública, donde podamos confluir todos los sectores en lucha para dejar claro que no estamos dispuestos a negociar el derecho a la educación superior.”
Los docentes universitarios exigen un aumento salarial de entre el 25 y el 30 por ciento, mientras el Gobierno insiste desde principios de año con una oferta del 15 por ciento, en cuotas (ya aplicó un 5 por ciento a cuenta desde mayo, y ahora sumará otro 5,8 desde agosto). 
Al conflicto docente se suma además el ajuste presupuestario sobre las universidades: la Secretaría de Políticas Universitarias anunció al inicio del ciclo lectivo, como informó PáginaI12, un recorte de 3 mil millones de pesos y la paralización de obras de infraestructura iniciadas o previstas. Y no sólo eso: el envío de las partidas para pagar gastos de funcionamiento se viene realizando con marcado atraso. Es por estas razones que las autoridades académicas, a través del Consejo Interuniversitario Nacional (CIN) y de los órganos de cogobierno de numerosas universidades, manifestaron su preocupación y reclamaron que el Gobierno regularice la situación en forma urgente.
En ese marco de reclamos, la comunidad universitaria viene realizando movilizaciones y abrazos simbólicos en diferentes localidades. La semana pasada hubo en las universidades nacionales de Quilmes y de Arturo Jauretche (Florencio Varela), esta semana hubo en las de Córdoba, La Plata, Sur, La Rioja, entre muchas otras. 
En la UBA, estos días hubo clases públicas, asambleas y abrazos simbólicos en las facultades de Ciencias Sociales, Filosofía y Letras, Psicología y Medicina, entre otras. Ayer fue el turno de la Facultad de Ingeniería, donde Aduba y Apuba, con apoyo estudiantil, hicieron un banderazo “en defensa de la universidad pública, contra el recorte presupuestario y en reclamo de una propuesta salarial digna por parte del Ministerio de Educación”. Una actividad similar repetirán las mismas organizaciones este lunes 27, al mediodía, en la Facultad de Odontología.
“A pesar del obsceno cerco mediático que intenta ocultar la realidad por la que pasan las universidades públicas, los estudiantes y docentes no somos ciegos: vemos todos los días como miles de compañeros dejan de cursar por los altos precios de los apuntes, del transporte y por la falta de becas; sufrimos todos los días la decadente situación edilicia de muchas facultades”, dijo Mariana Gottardo, presidenta del centro de estudiantes de Psicología (UBA).
El secretario general de la Conadu, Carlos De Feo, destacó que “la universidad es una de las instituciones con más prestigio y más cuidadas por la sociedad. Las masivas movilizaciones en todo el país dan cuenta del apoyo al reclamo. Sin embargo, este profundo conflicto presupuestario, que repercute en lo salarial y en las posibilidades de que muchísimos jóvenes tengan acceso a la educación superior, está siendo ninguneado por el Gobierno”.

lunes, 13 de agosto de 2018

Cronograma de actividades y lecturas 2018

Semana
Etapas TP final
Lectura y Actividades
1
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 Abbagnano, Nicola; Visalberghi, Aldo (1992): Historia de la Pedagogía. Madrid: FCE, pp. 298-316
2
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 Abbagnano, Nicola; Visalberghi, Aldo (1992): Historia de la Pedagogía. Madrid: FCE, pp. 298-316
Aguirre Lora, María Esther (2007): “Atisbar la modernidad desde la mirada comeniana. Una lectura arquetípica de la Ilustración”. En Revista Educación y Pedagogía, Medellín, Universidad de Antioquia, Facultad de Educación, Vol. XIX, N°47, enero-abril de 2007, pp. 29-50
3
Consigna Etapa 1
Aguirre Lora, María Esther (2007): “Atisbar la modernidad desde la mirada comeniana. Una lectura arquetípica de la Ilustración”. En Revista Educación y Pedagogía, Medellín, Universidad de Antioquia, Facultad de Educación, Vol. XIX, N°47, enero-abril de 2007, pp. 29-50
4
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Nakládalová, Iveta (2012): “El libre alberdío en el Laberinto del mundo y el paraíso del corazón (1623) de Juan Amos Comenio. En Morus, Utopia e Renascimento, N°8, 2012, pp. 65-76
5
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Nakládalová, Iveta (2012): “El libre alberdío en el Laberinto del mundo y el paraíso del corazón (1623) de Juan Amos Comenio. En Morus, Utopia e Renascimento, N°8, 2012, pp. 65-76
6
Entrega Etapa 1
Zuluaga G., Olga Lucía (1993): “Otra vez Comenio” En Revista Educación y Pedagogía, Vol. XIX, N°47, enero-abril de 2007, pp., 99-118
7
Consigna Etapa 2
Zuluaga G., Olga Lucía (1993): “Otra vez Comenio” En Revista Educación y Pedagogía, Vol. XIX, N°47, enero-abril de 2007, pp., 99-118
8
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Michel, Gerhard (1993): “La Pampaedia como punto medular de la Consultatio católica”. En Revista Educación y Pedagogía, Vol. XIX, N°47, enero-abril de 2007, pp. 91-97
9
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Michel, Gerhard (1993): “La Pampaedia como punto medular de la Consultatio católica”. En Revista Educación y Pedagogía, Vol. XIX, N°47, enero-abril de 2007, pp. 91-97
10
Entrega Etapa 2
Runge Peña, Andrés Klaus; Piñeres, Juan David; Hincapié Garcia, Alexander (2007): “Una mirada pedagógica a la relación entre imagen, imaginación y formación humana, tomando como ejemplo el Orbis sensualium pictus de Juan Amós Comenio”. En Revista Educación y Pedagogía, Vol. XIX, N°47, enero-abril de 2007, pp. 71-90
11
Consigna Etapa 3
Runge Peña, Andrés Klaus; Piñeres, Juan David; Hincapié Garcia, Alexander (2007): “Una mirada pedagógica a la relación entre imagen, imaginación y formación humana, tomando como ejemplo el Orbis sensualium pictus de Juan Amós Comenio”. En Revista Educación y Pedagogía, Vol. XIX, N°47, enero-abril de 2007, pp. 71-90
12
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13
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Entrega Etapa 3
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15

16

viernes, 3 de agosto de 2018

La biblioteca personal de Deodoro Roca, donada a la UNC




Córdoba. La Facultad de Filosofía y Humanidades de la Universidad Nacional de Córdoba recibió en donación la biblioteca que perteneció a Deodoro Roca, uno de los líderes más importantes de la reforma universitaria de 1918.

La donación fue realizada por la familia de uno de los dos hijos de Deodoro, el abogado Marcelo Roca, consta de alrededor de tres mil volúmenes y quedarán al resguardo en la Biblioteca Elma K. de Estrabou cuyo personal, conjuntamente con una comisión designada por el decano Juan Pablo Abratte, hará un inventario y catalogará la nueva colección, que se sumará a las de Saúl Taborda, Aníbal Arcondo, Iván Baigorria y Renata Donghi de Halperín, entre otras.
Por su valor simbólico, se trata de una de las bibliotecas más importantes de Córdoba y su apertura a los investigadores, docentes y estudiantes de la UNC abrirá nuevos campos de investigación sobre las vertientes ideológicas de la Reforma Universitaria en general y sobre la figura de Deodoro en particular. En ese sentido, se permitirá establecer más precisamente la red intelectual en la que estaba inserto Deodoro, por ejemplo, por los libros de muchos otros intelectuales argentinos dedicados a él que se encuentran en el acervo bibliográfico.

Entre las obras donadas se destacan importantes títulos sobre arte, literatura y filosofía, como la Revista de Occidente que dirigía Ortega y Gasset. Cabe recordar que una gran parte de los libros (y documentos personales y de militancia) de Deodoro se perdieron luego de que los militares —al mando del represor Luciano Benjamín Menéndez— allanaran el estudio de abogados de su otro hijo, Gustavo, y de Lucio Garzón Maceda e incendiaran todo lo que se encontraba en él.
[Fuente: Alejandra Díaz]

martes, 31 de julio de 2018

Comenio actual


La vigencia de Comenio

Prof. Lic. Alberto Horacio Rodríguez


Juan Amós Comenio desarrolla su proyecto pedagógico en un momento de transición cultural, política y religiosa. El mundo premoderno se estaba desmoronando, naciendo la época moderna que dominará la cultura hasta entrado el siglo XX. Comenio representa la transformación de la concepción y construcción del saber, construyendo un discurso basado en un método aplicado a la práctica educativa.
La preocupación comeniana se orienta hacia la enseñanza y la forma técnica de transmisión de conocimiento. Una exigencia de darle un sentido pedagógico y formativo a la educación, forjando las bases de una teoría moderna de formación integral del ser humano. Desde su perspectiva cristiana, el ser humano, creado a imagen y semejanza de Dios, es definido como un privilegiado en la creación del mundo. Lleva dentro de sí, la posibilidad o potencia de perfeccionamiento. Su enfoque optimista, de la naturaleza humana, dominará toda su obra. Para el pedagogo moravo, al ser humano se le ha encomendado la tarea de su propia realización y la del mundo.
Sus ideas directrices, están basada en la pansofía o acerca del orden universal de todas las cosas. Le preocupaba la reforma universal del mundo y resolver, para ello, el problema de la teoría y de la aplicación práctica de esa teoría. Al concebir al ser humano como representante de Dios en la tierra y copartícipe de su obra, deberá reproducir y representar la imagen de Dios en la creación. El ser humano se transforma en el espejo pansófico del propósito divino, concediéndole una gran responsabilidad: la búsqueda de Dios en las cosas y en sí mismo.
Comenio es uno de los pioneros en desarrollar una cultura de la imagen. Su Orbis sensualium pictus. Hoc est, Omnium fundamentalium in Mundo Rerum, et in Vita Actionum, obra publicada en 1658, se orienta en dicha dirección. Creado como libro didáctico para utilizar con los/las educandos, es la presentación del mundo por medio de imágenes. Fue por muchos años en Europa, el texto oficial para la enseñanza del latín.
El Orbis sensualium pictus aprovecha la avidez de los niños y las niñas por las figuras, promoviendo la autonomía en el aprendizaje. Es una forma de que los/las niños y niñas sean invitados a un viaje por el mundo. El texto y la imagen del Orbis sensualium pictus son herramientas para la pansofía y el proyecto comeniano de restitución del ser humano y de lo creado con Dios.
El Orbis sensualium pictus está dividido en 150 capítulos ordenados en siete áreas temáticas o “mundos”.  A nivel introductorio se presenta un alfabeto, dónde cada letra es acompañada por una imagen que contiene dicha letra. Seguidamente la invitación pedagógica, entablando una relación entre el/la educando y el/la maestro/a, presuponiendo una atención e interés en la palabras de invitación al viaje didáctico.
El texto comienza y termina con Dios. Dios se presenta como emblema, alegorizando virtudes de la divinidad. La imagen del juicio final, como último capítulo, muestra la trascendencia de la tarea pedagógica, los logros trascienden este mundo y la materia. Después de Dios, sigue el mundo, el cielo, los elementos, la tierra, las plantas, los animales, el Hombre, los trabajos y profesiones, la casa, el comercio, las relaciones sociales, la ciudad, el juego, la política y la religión, cerrando el libro con una cláusula. La cláusula es un recordatorio y reafirmación de la invitación pedagógica del primer capítulo.
El orden del libro tiene una influencia teológica y didáctica. El mundo se vuelve visible por medio de las imágenes y por medio de ellas se muestra la obra de creación de Dios. En el Orbis sensualium pictus hay un plan sistemático de hacer volver al lector y a la lectora hacia Dios. En el ideario comeniano, el volver a Dios es mejorar la humanidad como co-creadores de Dios.
El optimismo de Comenio se basa en la perfectibilidad del ser humano. Las imágenes del Orbis sensualium pictus, llevan la idea de construcción y orden. No son una simple reproducción. Tienen un propósito pedagógico de configurar al educando a través de imágenes ejemplares. Tienen una capacidad formadora del sujeto, que se eleva desde imágenes materiales y naturales hacia la inmaterialidad de los valores divinos. Las imágenes son modeladoras de un regreso a la imagen de Dios. En este sentido la imaginación tiene una función preponderante. Actúa como mediadora y conciliadora del pensamiento del sujeto. Las imágenes son vigorizantes de la imaginación, propulsando una transformación de la cultura para construir una nueva recreación de la naturaleza y de las relaciones entre los seres humanos. La imagen en el Orbis sensualium pictus, se convierte en un valor de transformación ética de la vida cotidiana.

martes, 10 de julio de 2018

La cortina de humo educativa: un manifiesto en defensa de los chivos expiatorios de la escuela

Andrés Lomeña Cantos

Introducción polemológica
Un manifiesto educativo corre el riesgo de levantar una cortina de humo que no deje ver la sociedad que posibilita y da forma a la escuela. El humo impide comprobar si la escuela alberga una chimenea para calentar a sus moradores o si está siendo pasto de las llamas. Añadir otro manifiesto sin perspectiva histórica a la última ley educativa sería como sepultar las viejas controversias reformistas bajo los cadáveres frescos de una guerra epistemológica empantanada. Por eso queremos reconocer, ya desde las primeras líneas, la insalvable dicotomía de la confrontación pedagógica en el vaivén de reprimir y liberar, el nudo gordiano que nadie conseguirá desatar sin cortarlo.
Las columnas de humo de la escuela actual se levantan en forma de “MIR educativo”, o mediante un aparatoso repertorio retórico de competencias clave, rúbricas y estándares de aprendizaje. Las volutas de humo distraen la atención con sus formas en espiral y establecen una agenda oculta de una escuela sin chimeneas, pero envuelta en llamas: los expertos educativos (un amasijo de pedagogos, inspectores, comisarios y gestores de toda laya), cual bomberos de Fahrenheit 451, prenden fuego y a la vez sofocan la conflagración de la cultura escolar. El autoproclamado Consejo de Sabios se pronuncia con vehemencia sobre el declive de la paideia mientras contribuye a deteriorarla aún más mediante su utopía de las normas (memorias, evaluaciones, informes y más informes) y su refranero popular del haz lo que yo diga y no lo que yo haga.
El humo, tornado en símbolo de ofuscación, remite a la falta de rendición de cuentas; la cortina de humo educativa es la gran pantalla que oculta las relaciones de poder. Los gobiernos se agazapan tras pantallas de plasma mientras los sistemas educativos se refugian en imperdonables tasas de abandono escolar o en informes de calidad que prescriben normas sin ser honestos respecto a la teleología de la educación (además, los teólogos de la perfectibilidad al servicio de la OCDE también tienen sus pústulas, como La inutilidad de PISA para las escuelas).
La selva pedagógica: leones y corderos en la educación
Los docentes conforman el desmoralizado batallón en defensa de la excelencia educativa. El profesorado ha abrazado la inseguridad y la falta de identidad ocupacional del precariado desde la comodidad del funcionariado: los “maestros” son profesores, enseñantes, guías, orientadores, motivadores, capacitadores, paramédicos, pupilos, alcahuetes y hasta bufones. Los profesores son maestros desprestigiados, enseñantes sin suficiente conocimiento, guías desnortados, orientadores sin brújula, capacitadores sin autoridad, paramédicos sin recursos, pupilos tutelados por una impersonal formación permanente, alcahuetes de alumnos enamoradizos a pesar de una escuela refractaria al amor spinoziano y bufones de aprendices que no conciben una enseñanza despojada temporalmente de diversión (el enseñar deleitando horaciano transformado en un superficial éxtasis lúdico, una algazara pedagógica inaudita excepto en los modelos idealistas más desaforados; puede que sea el momento de integrar la literatura española en la literatura universal e incorporar a los programas educativos la conferencia de graduación Elogio del aburrimiento de Joseph Brodsky).
El alumnado agita los brazos en señal de auxilio, pero la cortina de humo cercena cualquier posibilidad de comunicación con el exterior. Los estudiantes avezados aprenden a caminar sobre las brasas sin quemarse, las tropas regulares se tiran al suelo para obtener algo de oxígeno y los “incorregibles” (los mal adaptados) se queman a lo bonzo para evitar los autos de fe a cargo de los ingenieros sociales (políticos, educadores, formadores profesionales, etcétera). Las aulas están llenas de leones y de corderos, y hemos confundido a los últimos con los primeros.
En la selva pedagógica hay varias antinomias educativas que claman al cielo: segregación (diversificación) frente a escuela inclusiva, especialización prematura o tardía, formación profesional o educación postobligatoria, y así sucesivamente. Los dos principios incompatibles de la antinomia son igualmente defendibles en determinadas circunstancias, lo que aboca a un problema sin solución. Así, la única salida a este cul-de-sac es abrir vías o válvulas de escape para que las opciones elegidas o las decisiones impuestas dejen de ser callejones sin salida. Nunca máis a la separación vulgar entre Ciencias y Letras (los estudiantes reclaman más libertad a la hora de elegir asignaturas: ¡oigan su clamor!), a itinerarios de Bachillerato que no desembocan en la selectividad (LOGSE), a ciclos de formación profesional que cierran el acceso a la universidad y a otras celadas de la educación. Una buena “fontanería educativa” nos protegerá contra los Guardianes de las Fronteras Epistemológicas.
La previsible estafa del sistema educativo
Los docentes se doblegan ante pedagogos que iluminan el sinuoso sendero de la enseñanza, y esta relación de dominación gnoseológica inspira a su vez la figura del formador de formadores, que obedece las órdenes de sus superiores, quienes a su vez buscan al jefe de todo esto en una jerarquía barroca llena de trajes y corbatas, pero nunca de tizas ni pizarras. La inspección evalúa, controla, amenaza, pero rara vez cuida o asiste. El previsible fracaso de la reforma educativa de Sarason ya forma parte del inextricable bosque pedagógico que nos impide ver los árboles. La reforma educativa ya no es un fracaso vaticinado, sino una farsa consentida, una estafa que aún ensalza el lecho igualador de Procusto, una chirigota que no llega a ser tal cosa porque a la escuela, ya sea pública, concertada o privada, nunca llegó el cáliz de la secularización (la LOMCE no solo consagra la segregación por sexos; su mejora educativa consiste en que la calificación de Religión valga, a efectos académicos, tanto como la de cualquier asignatura laica). En el primer gran templo del saber educativo, toleramos que la doxa se equipare a la episteme, igualando la búsqueda colectiva del conocimiento científico con la comprensible ansiedad en busca de refugio metafísico.
La desinformación de los informes: más Coleman y menos McKinsey
Revertir la desinformación calculada en materia pedagógica requiere más imaginación sociológica y menos retórica de la excelencia, por decirlo con las palabras del filósofo Andrea Zhok. Si nadie va a dignificar el sibilino léxico pedagógico, conviene olvidar el vocabulario vacuo, estéril y redundante del “aprender a aprender” y del “aprendizaje significativo”. Al decir de Alfred North Whitehead, la educación ha estado infestada de ideas inertes (y de ideas vacías, tal y como las entiende Peter Unger). Del informe McKinsey se desprenden estos mantras: “Ningún sistema educativo puede ser mejor que sus profesores” o “un sistema educativo tiene como techo la calidad de sus docentes”. Se ignoran las conclusiones pertinentes de estudios con indicadores sobre el estatus socioeconómico, como en el informe Coleman, y se disparan sentencias insidiosas sacadas del informe McKinsey o de otras consultoras igualmente escépticas con la labor docente. Un único libro como Escuela o Barbarie contiene más claves interpretativas que el actual tsundoku educativo, la pasión irrefrenable por acumular manuales e informes pedagógicos que anuncian tautologías y pseudoevidencias a los cuatro vientos.
Colocar un ladrillo en Jericó antes de que caigan las murallas de la educación pública
Siete sacerdotes derribaron los muros de Jericó al son de sus trompetas para llegar a la Tierra Prometida. En nuestra exégesis educativa, este relato bíblico hace referencia a los gurús de la creatividad, a los productores de talento y a todos los santones de la vieja o la nueva escuela (¡Marina es el Sumo Sacerdote!). Libertadores o inquisidores, todos albergan una solución balsámica basada en el voluntarismo. Se saca un ladrillo de la pared y se confía en que las murallas no cedan. El actual arcano educativo es un ars magica a medida del paradigma volátil de los mercados financieros: tocar los contenidos y las metodologías sin tocar las partidas presupuestarias, hacer más atractiva la profesión docente deteriorando las condiciones de la enseñanza, o trastocar los contenidos y la legislación para justificar la fuerza regeneradora del cambio por el cambio. La alquimia de la matriz DAFO convierte las debilidades en fortalezas y el sistema educativo eleva la hipocresía a disciplina maquiavélica: se pide atención individualizada a la vez que aumenta el número de alumnos por clase y se exige autonomía a los estudiantes cuando su código deontológico casi se limita a estar sentados y en silencio durante seis horas diarias (incluso en ausencia del profesorado, como atestiguan las Guardias). Mejorar la educación a golpe de monoteísmos metodológicos y apelaciones pragmatistas solo agrava la sensación de podredumbre imaginativa en la escuela.
Si rasgamos esta larga cortina de humo, quizás veamos las intrincadas relaciones de poder más allá del velo de Maya. Un sistema educativo debe acoger a sus moradores en lugar de hacinarlos y ha de otorgar las libertades y los derechos democráticos conculcados por un Leviatán poco dialogante; siguiendo esta metáfora animal sobre el poder, los pingüinos simbolizan un nuevo ethos de cooperación que por sí mismo no traerá grandes satisfacciones, como ya ocurrió con ciertos fetiches pedagógicos como el de la interdisciplinariedad. La escuela pública nunca será un Jardín del Edén ni desea tener una espada ardiente que impida la entrada, pero puede y debe regar el árbol del conocimiento. Para ello, se precisan análisis sistémicos, mayor transparencia informativa y poder de decisión real en todos los órdenes: alumnado, claustros, consejos escolares, asociaciones de madres y padres, sindicatos y equipos educativos.
Asimismo, se pueden marcar límites óptimos y directrices observables, comprobando la ambición de los legisladores en materia educativa. Sea esta una propuesta cándida y modificable a modo de ejemplo, sin ninguna pretensión normativa: un número máximo de grupos (cinco, como los dedos de una mano), de estudiantes por grupo (veinte, por el número de dedos de las extremidades), de horas lectivas (en la actualidad son treinta para los alumnos y diecinueve para los profesores, aunque antes eran dieciocho, se subió a veinte y recientemente se acordó una vuelta escalonada a las dieciocho), un número máximo de relaciones laborales, ya sean profesores o alumnos (ciento cincuenta, por la lógica antropológica del número de Dunbar), un número de horas semanales mínimo por asignatura (dos, que es el número más bajo que implica repetición), una distribución más equitativa de las responsabilidades con reducciones horarias (no más de dos cargos por persona), y así sucesivamente. Ni siquiera está en el debate que la educación pública se sostenga con libros de texto privados o que los profesores no tengan la oportunidad de impartir clase con otros profesores. Las grietas del sistema educativo no surgen por la falta de preparación del profesorado, pero si así fuera, no se entiende la utilidad de aumentar la formación obligatoria de cada especialidad si en la práctica cotidiana muchos profesores imparten “materias afines”. La falta de formación es otra cortina de humo, una pantalla de oscuridad detrás de otros velos de negrura que anulan la posibilidad de localizar la Estrella Polar del sentido común.
Si empedramos bien el camino hacia el reino ficticio de Oz (y desterramos, de una vez por todas, ciertas utopías tecnológicas al estilo de la Nueva Atlántida), el alumnado estará en condiciones de descubrir que el gran mago no era más que un pequeño farsante.
Conclusión asamblearia
Los chivos expiatorios de la escuela se transmutan en columnas de humo que escamotean el entendimiento de la complejidad educativa. Este manifiesto ha querido recordar el valor de la vieja divisa educativa, que sigue respondiendo al movimiento pendular de reprimir y liberar más que a las consignas de la Ilustración (movimiento que revela, a juicio de Carlos Lerena, la connivencia y las contradicciones de la educación con el poder establecido). El previsible fracaso de la reforma educativa es más evidente que nunca y la disyuntiva entre Escuela o Barbarie tiene que superarse con una reformulación de las relaciones de poder. No escudriñar esa posibilidad implica entregarse a una derrota que nos aguijonea con el veneno del nihilismo. Por lo demás, una escuela vagamente ilustrada y poco democrática que entona loas en torno a los principios del pluralismo, la libertad y la justicia se erige en su peor enemiga.
Tenemos muchas cortinas de humo que forman una atmósfera tóxica, demasiados chivos expiatorios exhaustos e inermes. Hay multitud de cantos de sirena y ningún vademécum. De haberlo, no será el fruto de un esfuerzo individual, sino una red de cortafuegos creada por testarudos retenes del conocimiento.
es doctor en sociología, autor de Ficcionología, colaborador de Common Action Forum y ejerce como profesor de filosofía en un instituto público.
Fuente:
www.sinpermiso.info, 8-7-18

martes, 13 de febrero de 2018

La educación y los mercaderes del tiempo

Por Adriana Puiggrós

Desde las fronteras de su historia, los seres humanos dialogan con el tiempo. Una duda retorna en cada etapa, siglo, año, cultura: ¿podríamos dominar el transcurrir de los sucesos? ¿o sólo vagabundeamos por el tiempo, engañados por el lenguaje? Los humanos buscaron refugio en la eternidad. Para Aristóteles, la eternidad es el tiempo que perdura siempre. Algunos maestros dudan: ¿perdurará la enseñanza?, ¿existe el aprendizaje? Pero lo intentan una y otra vez, cuando el nuevo día emerge desde el horizonte temporal, como un velero desde los confines del océano. Los esfuerzos para transmitir la cultura a nuevas generaciones fueron en ocasiones intentos de atrapar ilusiones que se escurrían de las manos. Casi siempre, dibujaron el hilo que engarza la continuidad social. 
En el siglo XVII, un checo llamado Juan Amós Comenio, pastor moravo y maestro, afirmó que la cosas dependen de un único orden, que las acciones humanas imitan a la naturaleza (nadar como el pez, utilizando “los brazos a modo de aletas, y los pies en lugar de cola, moviéndolos como el pez agita sus aletas”). El devenir de la cultura preocupaba al moravo, por lo cual se decidió a investigar, en nombre de Dios, un método que permitiera fijar el aprendizaje a un método, duro como una roca y “las palabras a las cosas”. Mas con espíritu moderno escribió que “no requiere otra cosa el arte de enseñar que una ingeniosa disposición del tiempo, los objetos y el método”, es decir que, en el pensamiento de Comenio, el orden que nos precede es susceptible de manipulación, porque “¿quién es el que desconoce que lo extenso puede contraerse y lo laborioso convertirse en sencillo?” O ¿acaso no se había inventado la máquina llamada “reloj” que divide el tiempo en fracciones, obligando a realizar operaciones mentales para construir una totalidad? En consecuencia, respecto de la educación, el checo sigue escribiendo en su “Didáctica Magna” que “no han de marchar las cosas con menor facilidad que marcha el reloj de pesas bien equilibradas. Tan suave y naturalmente como suave y natural es el movimiento de dicha máquina; con tanta certeza, por último, como puede tenerse como instrumento tan ingenioso”. 
En esas palabras nació la educación organizada sistemáticamente, que sería sustento del Estado moderno. Comenio la había dotado de la escuela materna, la escuela común, la escuela latina y la Academia, matrices de los niveles educativos actuales. Modalidades, períodos de clase y de vacaciones, horas de clase, turnos de exámenes. El maestro moravo modelaba la educación masiva en los mismos tiempos en que los misioneros católicos la extendían en América, distinguiéndose de estos últimos por su búsqueda de una institucionalidad reglamentada sobre la evangelización.   
Fue en el útero de la burguesía europea donde Comenio programó la captura del tiempo y postuló el ejemplo y la repetición como métodos pedagógicos destinados a solucionar el problema de la unidad esencial e inamovible. Desde unos siglos después los sistemas escolares masivos ordenaron el tiempo vital de niños, adolescentes y familiares, ora fijando a los alumnos en las fuentes de su origen social, ora promoviendo su movilidad. Fueron pilares del universo político cultural que llegó hasta fines del siglo XX y, como todo ese mundo, hoy son blanco de potentes proyectiles. Estos últimos apuntan contra la organización del sistema escolar en todos sus aspectos. 
¿Con qué objetivos se trata de destruir la escuela, el colegio, el instituto, la universidad? ¿De convocar a los jóvenes, como hace la reciente publicidad de Forza Italia al abandono del estudio para sumergirse en la masa de subempleados? Encabezan la operación nuevos y renovados apropiadores del tiempo, ávidos de fortunas sin sentido. Nacieron del corazón del capitalismo que creó el sistema escolar, acorde a una ley que Comenio ignoró: la de los ritmos del tiempo capitalista, marcados por la competencia sin pausa hacia la apropiación de todo lo existente en la tierra y en el cielo.
Soltar las amarras de los vínculos sociales, disolver los colectivos en unidades aptas para ser manipuladas, remover las inscripciones institucionales, son acciones destinadas reordenar las sociedades, erradicando los gérmenes supervivientes de los primeros liberalismos, del keynesianismo, de los nacionalismos populares, de las experiencias socialistas, y la posibilidad de nuevas experiencias político sociales. Es la decisión profunda que tomaron los participantes del encuentro de Mont Pelérin, que es refrendada cada año en la reunión de negocios de Davos, donde el presidente Mauricio Macri ha dedicado más de un instante a vendedores internacionales de educación.
Recientemente, ha suscitado el interés de los medios de prensa la visita de Reed Hastings (La Nación, 5/1/18), quien dice: “Noso- tros competimos contra todo, como los videojuegos”. CEO de Netflix, sostiene que Amazon, HBO u otras corporaciones no son su principal meta a conquistar (aunque claro está que no las descarta). El reto es apropiarse del tiempo, de cada instante, el del sueño, el del descanso, el de los viajes en cualquier medio de transporte. Apropiarse para obtener del tiempo de las personas la mayor ganancia posible. ¿Resulta acaso extraña la avidez del mercado por controlar los tiempos del espacio pedagógico? ¿O que para deshilvanar el tejido educativo y disponer de los individuos les urja a sus agentes desplazar y desorganizar a los docentes? 
En la operación de transformación social a la cual me refiero, son muy importantes los cambios en la noción del tiempo afectada por la revolución tecnológica. Tienen una incidencia decisiva en el proceso educativo en el que permanentemente está inmersa la sociedad, así como en la educación diagramada en las instituciones específicas. La desarticulación entre la noción de tiempo educativo institucional y la de los jóvenes actuales es innegable y se presentan síntomas que advierten sobre la urgencia de diseñar nuevas temporalidades educativas, sobre las que existen conocimientos y experiencias. Pero la angustia que nos aboca es que estamos ante una carrera en la que tratan de tomar ventaja los nuevos apropiadores del tiempo educativo. Cuentan a su favor con la pérdida de la memoria histórica, que ellos deliberadamente profundizan; con el entrenamiento en la instantaneidad programado desde los medios de comunicación; con la fragmentación de los saberes, de las sensaciones y los placeres. Es ya corriente que los medios alteren el orden de los sucesos, tanto como que el televidente o lector adopte como “real” el orden que se le presenta, o invente el que prefiera. La elipsis domina el debilitado hilo de los relatos. Se acusa a los docentes de no saber nada y de no respetar su horario de trabajo y se opta por clausurar su formación por parte del Estado; se evalúa a los alumnos mediante un flash, ignorando la película de su trayectoria, abandonando la enseñanza y desescolarizando. ¿Es la única perspectiva posible? 
Si queremos evitar que el sistema educativo sea pulverizado en miles de partículas comercializables, debemos repensar la educación al borde de dos épocas, pero su alternativa no es necesariamente el sostenido desgaste al cual la somete el gobierno argentino. La educación moderna es una condensación de sentidos largamente elaborada que, como la relación educador-educando, no cesó de producir significados. Ese es el punto de partida para recuperar el timón y establecer una nueva relación humana entre la educación y los tiempos. 
* Doctora en Pedagogía, ex diputada nacional.